“Veo una persona que estaba agarrada de la reja, subida sobre un zócalo que está por debajo de la reja con un equipo portátil (handy) y se podía ver que aquel aparato tenía una antena un poco más larga de las que traen los handys normales lo cual sirve para que el equipo tenga más alcance y me llamó la atención”. Así empezó su relato ante la Justicia Sebastián Segade, copiloto del vuelo AR1694 de Aerolíneas Argentinas sobre lo que pasó el domingo 11 de noviembre pasado, a las 11.
El hombre en la reja era el empresario Fabián Penin. Pasó casi un mes preso por lo que él llamó una “torpeza”, pero el juez federal Sebastián Ramos entendió fue un acto que puso en riesgo la seguridad de la aeronavegación. Quedó procesado, excarcelado y embargado en cinco millones de pesos. Ese día interfirió la comunicación entre la Torre de Control y el avión porque quería homenajear a su hija, que se iba a Bariloche.
El juez se convenció de la gravedad del caso, precisamente, luego de reconstruir la escena con sus protagonistas.
“…el día de los hechos, cuando ya estamos rodando, dirigiéndonos a la pista en uso para despegar, le solicito al Control de la Torre de Aeroparque si pod íamos proceder por una salida más directa como es la QuilmesTorul . Lo que debe saberse es que para ir a Bariloche la salida normal es saliendo por el río y volando por izquierda directo a Palomar, pero cuando la Torre puede coordinarlo existe la posibilidad de tomar la salida de QuilmesTorul que es más directa, es decir se ahorra tiempo y combustible y fue ese el motivo de mi solicitud que es algo usual…”, relató el copiloto.
La respuesta de la Torre fue negativa. Pero Penín sólo escuchó la petición, no el rechazo. Y por ello al interferir hizo alusión al despegue por QuilmesTorul, que no esaba autorizado.

“…Ante esta petición es la Torre quien consulta con Baires, que es el otro control de salida (el que coordina la entradas y salidas de la Terminal), si es posible realizar esta salida. Es ahí que los tripulantes de la aeronave deben esperar la confirmación de la autorización para tomar la salida solicitada. En el caso puntual, la Torre no autorizó esta salida y nos ordenó mantener la salida normal. Luego de ello, la Torre nos autoriza a despegar y cuando estábamos por posicionarnos en la pista, se escucha una voz que no era el de la Torre, autorizándonos al despegue por QuilmesTorul…”

Era Penin, quien para el juez “intentó modificar una orden reconfirmada por la propia Torre,valiéndose de información que surgía del pedido previo efectuado del copiloto Sebastián Segade en cuanto a la consulta que había realizado de poder modificar su ruta de salida, esto
es, de despegar por un lugar alternativo”
Otro testigo, el Jefe de Departamento de Gestión de Riesgos de la Gerencia de Seguridad Operacional de la “Empresa Argentina de Navegación Aérea”, Fernando Zimmermann, explicó que, “… respecto de las actividades aéreas que se desarrollan en un aeropuerto, el hecho puntual sucedido atacó directamente a lo que es las planificaciones de control de tránsito aéreo. Así, crea malas interpretaciones por parte de pilotos y controladores. En las diferentes fases de un vuelo, la interferencia radial de esta persona fue realizada en una fase crítica…”
 “…Lo que se debe entender es que el controlador cuando, por ejemplo, recibe un pedido de cambio de salida, es él quien, teniendo todo el conocimiento respecto de la distribución de las aeronaves en ese momento, decide dar el permiso o denegarlo, por eso si el permiso lo da un tercero
pone en riesgo la integridad de esa aeronave y de todas las que están en vuelo…”, agregó.

“Ante este panorama, es imposible no representarse qué podría haber ocurrido en el caso de que la interferencia ejecutada por Penin hubiera tenido éxito. Lasconsecuencias podrían haber sido gravísimas, pues pusieron en riesgo cierto, la integridad de por lo menos todos los pasajeros de aquel vuelo” que partió rumbo a Bariloche con la hija del acusado entre los pasajeros, sostuvo el juez.

Y remarcó que el tema no pasó a mayores por la pericia de piloto, copiloto, tripulación y la Torre de Control

Otro testigo, el controlador de Tránsito Aéreo y Supervisor de la Torre de Aeroparque, Fabián Bianchi, dijo que el léxico usado por Penin “era el apropiado para generar el desvío del vuelo”

Y sobre lo ocurrido esa mañana recordó: “…me informa el operador de aproximación que, una vez cumplido el despegue del vuelo de
Aerolíneas Argentinas 1694, una voz ajena a la dependencia le cambia la instrucción de despegue al vuelo, es decir, una voz externa le instruye al vuelo (piloto) una salida distinta a la que correspondía…” .
“Coordino con el oficial de la PSA que suspendo las operaciones del aeropuerto porque consideraba que esta comunicación atentaba contra la seguridad del mismo…”, explicó.
El padre de Penin fue empleado de Aerolíneas Argentinas durante 32 años como despachante de aeronaves. Eso recordó en la declaración indagatoria  al hablar de su amor por la aviación. “Fue un acto de torpeza”, dijo sobre lo que pasó el empresario de 54 años oriundo de Lomas de Zamora que en caso de ver confirmado su procesamiento en la Cámara Federal, se enfrentará a un seguro juicio oral.

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