Las prepagas deben cubrir medicamentos y productos de venta libre si éstos son recetados por los médicos como necesarios para un tratamiento específico. Con este argumento la Cámara Federal de Salta condenó a la prepaga OSDE a solventar el costo de un producto para la higiene bucal y otro para ayudar al tránsito intestinal de una paciente postrada con Alzheimer.

Además deberá cubrir de manera total por tratarse de una discapacidad el valor de otras dos cremas Macril e Hipoglós y pagar el cien por ciento del hogar donde es atendida.

Sobre el “Plac Out” para la higiene bucal y el Agarol para el trásito intestinal, los jueces remarcaron que “si bien es cierto que estos productos son de venta libre, en el caso concreto de la esposa del amparista son necesarios con motivo de la situación de postración total en la que se encuentra como consecuencia –valga reiterar- de la discapacidad que padece producto del Alzheimer avanzado”.

Además, la prepaga los cubrió hasta el 31 de marzo pasado, fecha en que dejó de reconocer el cien por ciento.

Por ello la actual posición “resulta contraria a la teoría de los actos propios que obliga a ser coherente y consecuente con sus acciones anteriores”.

“La atención requerida encuadra en las prestaciones básicas de atención integral para las personas con discapacidad previstas en la ley 24.901 (art. 2º) y que deben ser otorgadas con carácter obligatorio al 100% por cualquier efector de salud, ya sea obras sociales tanto sindicales como provinciales, empresas de medicina prepagas y el mismo Estado a través de las dependencias habilitadas para tal fin”, remarcaron los jueces.

OSDE hasta ahora pagaba el 75 por ciento del costo de la residencia donde vive la afiliada desde hace cinco años y el restante 25 lo afrontaba la familia. Ahora se dispuso que cubra la totalidad de la prestación.

“No ha demostrado que la cobertura total del costo de la residencia resulte exorbitante desde el punto de vista económico ni le imposibilite cumplir con la atención de los demás beneficiarios”, concluyó el fallo.

María Estela Bountempo es atendida en la residencia “Hostal del Campo”, en Salta.

Los jueces de la sala dos del Tribunal de Apelaciones de esa provincia Alejandro Castellanos, Mariana Inés Catalano y Guillermo Elias rechazaron los argumentos de OSDE vinculados a que los productos solicitados no tenían “relación directa con la patología de base”.

En cuanto a la cobertura del hostal, OSDE argumentó que si bien “no desconoce que la Ley de Discapacidad pone a cargo de las obras sociales la cobertura total de las prestaciones básicas allí enunciadas”, en base a “una interpretación sistemática de la misma surge con claridad que debe realizarse un esfuerzo compartido entre el grupo familiar y la obra social para la cobertura de prestaciones asistenciales y complementarias”. También sostuvo que la familia debía probar no contar con medios para afrontar el pago de su parte.

La empresa de medicina prepaga postuló también que “funciona como administrador de fondos para la salud y se financia con los aportes de los afiliados, por lo que debe administrar el gasto de una manera racional y razonable pues de lo contrario resultaría imposible atender y resguardar la salud de los mismos”

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *