El Acceso a Justicia de todos los ciudadanos es una inquietud que permanentemente esta en agenda en el Consejo de la Magistratura de la CABA, principalmente desde la Comisión de Fortalecimiento Institucional y Planificación Estratégica, la cual presido.

Así en los últimos años se han generado espacios y políticas institucionales orientadas a ampliar la participación ciudadana en el sistema judicial de la Ciudad tendiente a resolver los temas donde la gente es parte de forma más ágil y más cercana.

Entre ellos se encuentra la Mediación, como un proceso de comunicación voluntario y confidencial, donde un tercero neutral: el Mediador es quien realiza intervenciones comunicacionales (escucha, pregunta, estimula la reflexión, etc.) que permitan generar un abordaje del conflicto en forma colaborativa.  Un puente entre las partes.

Otra herramienta fundamental en la implementación de esta construcción ciudadana es la utilización de la política pública nacional de acceso a justicia que es el  Lenguaje Claro.

Estos cambios de paradigmas ponen como eje central de la justicia al ciudadano: descubren qué quieren saber, qué información necesitan y lo ayudan a alcanzar sus objetivos.

De esta manera el justiciable comprende un documento la primera vez que lo lee, o bien entiende de qué se le habla cuando se le habla de sus derechos y obligaciones.

Como vemos la utilización del Lenguaje Claro por parte del Mediador es fundamental en la mediación dado que es el director del proceso del derecho, y  las partes son quienes toman las decisiones que hacen a su vida diaria y en definitiva tienen consecuencias en su núcleo familiar por lo que sin entender, sería imposible llegar a un punto en común.

Esta participación ciudadana llevó a incorporar la voz del ciudadano, dejar de ser solo números fríos de expedientes para pasar a una justicia con rostro, un poder judicial más humanizado donde se empatiza con el justiciable rompiendo barreras simbólicas y geográficas.

Así nació el ICAS o Índice de Calidad Subjetiva, habiendo arrojado un porcentaje del 91,2 de satisfacción por parte de los usuarios especialmente en lo referido al trato entre el mediador y las distintas partes del proceso, los entrevistados ponderaron positivamente la amabilidad del mediador, la utilización de un lenguaje claro y altamente comprensible.

A modo ilustrativo hubo un proceso de mediación sobre un caso de acoso callejero, primera vez que este tipo de conflicto llegaba al Poder Judicial, donde se arribó a su solución buscando el diálogo entre las partes, en un Lenguaje Claro, sin barreras de tecnicismos ni latinismos donde se alcanzó un acuerdo voluntario.

Trabajar arduamente para que los ciudadanos que atraviesan por un proceso judicial no solo comprendan, sino también internalicen en qué consiste el proceso que los llevó a tomar contacto con la jurisdicción, nos da la satisfacción de saber que acercamos cada día más la justicia a la gente. Y eso, lo vemos en los resultados. Pues como decía el  filósofo griego Aristóteles: “Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla”

 

Comments

  1. Que importante que la Justicia no sea algo inaccesible, imposible de comprender para todas las personas en buena hora!!!! comparto en un todo las palabras de Silvia.

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