La Justicia civil exigió un mayor esfuerzo a un padre, arquitecto actualmente sin trabajo, para abonar la cuota de alimentos a su hijo de dos años. El niño vive con la mamá y se valoró su contribución “en especie” a la crianza del menor.

Un fallo de la Cámara Civil rechazó una apelación del padre contra la sentencia de primera instancia del 30 de diciembre de 2019 que hizo lugar a la demanda y fijó la cuota alimentaria a favor del hijo en 9.000 pesos y sucesivos aumentos escalonados.

El demandado es de profesión arquitecto y se encuentra sin trabajo. Actualmente satisface sus necesidades con lo obtenido de la venta de un bien de su mamá, según constancias de la causa.

La madre del menor, trabajó en la Inspección General de Justicia como agente contratada, de dónde se fue con un retiro voluntario en noviembre de 2018. Actualmente es monotributista.

El niño vive con su madre y sus abuelos maternos que se ocupan especialmente de su salud. El chiquito padece hipotiroidismo congénito y se encuentra en tratamiento. También concurre al neurólogo ya que tiene problemas con el sueño.

Argumentos de los jueces

En el fallo, la Sala A consignó que reiteradamente se ha referido al “deber ineludible del padre de contribuir en mayor medida a los alimentos de sus hijos, aún mediante la realización de mayores esfuerzos. De ahí que el deber de la madre siempre se haya interpretado en función de su contribución en especie derivada de la crianza de los hijos en la medida que estén bajo su custodia, por lo que de ningún modo la obligación de esta última importa una liberación para el progenitor.”

“La jurisprudencia es pacífica en sostener que es deber del alimentante procurar los medios tendientes a la manutención de su prole. Es por ello que, de ser efectivamente insuficientes sus ingresos, para cumplir con la obligación derivada de los deberes que impone la responsabilidad parental, deberá redoblar sus esfuerzos para obtener los medios necesarios con los cuales atender a los alimentos de su hijo”, remarcaron los jueces Sebastián Picasso y Ricardo Li Rosi.

El hombre alzó sus quejas contra el escalonamiento de la cuota.

La Cámara respondió que “la fijación escalonada de la cuota tuvo como fin evitar –al menos por un tiempo- la tramitación de pleitos, tal como lo sería el incidente de aumento de cuota alimentaria. Dicha circunstancia, redundará en un beneficio para el propio alimentado”.

Se trata, además, de una modalidad receptada por algunas Salas de la Cámara.

En cuanto a los parámetros utilizados para determinar los montos, “la sentencia es clara al indicar que se han tenido a la vista las propias necesidades del niño como así también el contexto socio económico imperante”, dice el fallo.

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