Adidas, Nike, Abercrombie, Tommy Hilfiger, Calvin Klein, Under, Polo, Pingüin, Hollister, Lacoste.
Cuando se los allanó por denuncia de las marcas, dos talleres y un departamento donde hacían las entregas tenían mercadería valuada en cinco millones de pesos.
Cuál es la diferencia en esta investigación con respecto a otras por falsificación de ropa de marca? Que en este caso se ofrecía como auténtica y tanto quien la vendía como los que confeccionaban ponían esmero en la producción para que no se notase la diferencia y “omitían indicar” a sus compradores que se trataba de una imitación. Gracias a este ardid, las vendían por internet a precios mucho más bajos.
Los tres procesados irán a juicio oral con embargos de dos millones de pesos, que acaba de confirmar la Cámara Federal, en una causa que llevó el juez Ariel Lijo.
Por Internet
Se tuvo en cuenta que la mercadería se ofrecía en redes sociales “siempre omitiendo indicar que no era auténtica”.
Los precios eran mucho más bajos que los de mercado.
Y el grupo operaba con grandes volúmenes: en tres allanamientos se secuestraron 4577 prendas.
Las ventas se hacían por mayor y menor, por teléfono, facebook, dos páginas web e instragram.
Una pericia acreditó que los pantalones, remeras, buzos, calzoncillos y todo lo que se ofrecía resultaban “aptos para producir en los posibles compradores un engaño sobre su autenticidad y también un perjuicio al titular marcario”
Había un “considerable giro comercial” en el negocio con “gran cantidad y diversidad de prendas”
Uno de los procesados indicaba a los dueños de talleres -donde trabajaban hasta 20 personas- qué logos marcarios debían agregar y según escuchas telefónicas les daba directivas sobre las características de cada marca para “detentar una falsificación de mejor calidad”
Los talleres funcionaban en Avellaneda y Villa Celina y la mercadería se entregaba en dos departamentos de la ciudad de Buenos Aires.
Allanamientos en pandemia
Los tres acusados están procesados con embargos por 2 millones de pesos.
Los allanamientos se concretaron en plena pandemia de coronavirus, el 4 de agosto de 2020, cuando las ventas por internet se habían incrementado y las entregas se hacían vía mensajería.
Al allanar uno de los talleres se encontraron “marcadores de tela” de las marcas Lacoste, GAP, Calvin Klein jeans y
Tommy Hilfiger, y numerosa ropa con marca falsificada Lacoste, Tommy Hilfiger, Hollister, Under, Abercrombie, y 7 sobres de papel madera con etiquetas.

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