El 21 de julio último, H. L. concurrió al buque “Estrella de la Fortuna” del Casino de Buenos Aires en Puerto Madero e intentó comprar fichas para apostar en una de las mesas de “Black Jack”. Para eso usó dinero falso por un total de 44.500 pesos

La croupier sospechó y optó por devolverlos al acusado, quien los recibió y guardó. Inmediatamente después entregó una nueva suma de dinero en efectivo -esta vez billetes auténticos- con la que obtuvo las fichas en cuestión.

Poco después, el hombre se acercó a otra de las cajas del Casino e intentó nuevamente entregar los mismos billetes que le habían sido rechazados, oportunidad en la que personal de la sala de juegos tomó intervención en el asunto.

En su declaración testimonial, el Supervisor de Caja refirió que el día de los hechos el Jefe de Seguridad se le acercó junto a H. L. manifestando que éste poseía en su poder dinero aparentemente falso. Ante ello, por su experiencia en el manejo de dinero, constató que dichos billetes eran apócrifos, haciéndose cargo de la situación el Sector de Seguridad y Gerencia, oficina que dio aviso del suceso a la Prefectura Naval Argentina.

Esta cadena de eventos dio lugar al procedimiento desarrollado por esa fuerza.

Se procedió al secuestro de pertenencias que llevaba consigo, así como también las que se encontraban en el interior de la camioneta Mercedes Benz en la que se trasladaba. Se hallaron en el rodado, dos máquinas detectoras y contadoras de billetes “DTK” y dos máquinas de contar billetes “Starjision”.

Realizado el peritaje sobre la totalidad de los billetes secuestrados en poder de H. L. se determinó que $ 70.400 eran auténticos y $ 44.500 eran apócrifos.

El fallo

Al prestar declaración indagatoria, el acusado alegó que vendía productos usados que publicaba en una red denominada “We Chat”.

Así fue como vendió un celular usado marca “Iphone” por la suma de $ 44.500. Sobre ello, aclaró: “…recibí el pago por parte de otro chino y en el momento no conté el dinero [Sic]…No sabía si los billetes eran falsos o verdaderos…Como todos los chinos nos tenemos confianza, sucedió el hecho [Sic]…Como el monto recibido por la venta del Iphone…coincide con el dinero falso, creo que proviene de ahí y el dinero verdadero, del banco…”

La justicia no creyó esa versión.

“Dicha versión, orientada a demostrar el origen de los fondos cuestionados y el supuesto desconocimiento de la falsedad del dinero, no se condice con la evidencia colectada, y luce por tanto incapaz de revertir las consideraciones que sobre el tópico se esgrimieron”, sostuvo la Cámara en el fallo en el que se confirmó el procesamiento.

Para la justicia el imputado intentó utilizar la moneda apócrifa dos veces. El dinero le fue rechazado al procurar comprar fichas en la mesa de “Black Jack”. Luego, merced del fracaso del primer intento, empleó esos mismos billetes en la Caja del Casino, esta vez ante un individuo diferente, con el razonable fin de obtener el resultado que se le negó en la primera maniobra.

A ello se agrega que dentro del rodado en el que se desplazó hasta el Casino se encontraron, entre otros elementos, dos máquinas que, además de contar billetes, funcionan como detectoras de moneda falsa.

“Se estima probado -a esta altura que H. L. intentó cambiar moneda de curso legal apócrifa por fichas en el Casino de Buenos Aires -del modo arriba indicado-, contando con pleno conocimiento de la ilicitud de su conducta, maniobra que no se logró perfeccionar por causas ajenas a su voluntad, a partir de lo cual se concluye que su procesamiento se ajusta a derecho y a las constancias de la causa”, concluyeron los camaristas Martín Irurzun, Roberto Boico y Eduardo Farah.

El fallo confirmó la decisión de primera instancia que dispuso el procesamiento por presunto “expendio de moneda falsa, en dos oportunidades, en grado de tentativa, y un embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de trescientos mil pesos”.

 

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